Terapia Gestalt

¿Qué es la terapia Gestalt?

La terapia Gestalt contempla al ser humano como el conjunto total de todas sus partes: mente, cuerpo y emociones. Esto implica que no podemos atender ninguna de estas partes sin contemplar la implicación directa o indirecta sobre las restantes.

Esta orientación psicológica alberga una perspectiva positiva sobre el ser humano.Promueve que, en cada persona, existe toda potencial de recursos con el que poder orientar su vida hacia donde necesite.

Por lo tanto, uno de los objetivos principales y generales de la Gestalt consiste en descubrir las limitaciones que hemos desarrollado en nuestra experiencia de vida y despertar dichos recursos.

Debido a que la psicología Gestalt se nutre de la toma de conciencia, la manera de solucionar aquellos problemas que te perturban pasa por integrar desde otra perspectiva a la habitual tu propia realidad.

¿Cuándo acudir a terapia?

  • Si observas síntomas limitantes en tu día a día: ansiedad, desánimo, cambios recurrentes de humor, insomnio, angustia, miedos, obsesiones…
  • Cuando necesites conocer las barreras personales que te impiden avanzar y ser feliz.
  • Al intuir que, de forma consciente o inconsciente, estás contribuyendo a tu propio malestar.
  • Cuando estés cansado de ti mismo y busques nuevas formas de estar en el mundo.
  • Cuando aspires a mejorar tu calidad de vida.

¿Cómo puede ayudarte?

Tomar conciencia de aquello que te perjudica a un nivel profundo conlleva que el proceso de cambio sea fluido. En otras palabras, las cosas caen por su propio peso y dejas de estar en lucha contigo mismo. Esto se traduce en una mayor capacidad para llevar las riendas de tu vida, aprendiendo a marcar límites y valorando aquello que potencia tu bienestar.

La terapia Gestalt busca encontrar un equilibrio sano en cada persona, reconduciendo la atención y la energía a aquellos aspectos o partes de ti mismo que necesitan ser cuidados.

La experiencia Gestalt

La felicidad puede ser entendida como la consecuencia directa de satisfacer nuestras propias necesidades. En función a esto, la única opción de ser felices supone trabajar el presente, aquí y ahora, estando atentos a nosotros mismos.

No podemos respirar ahora el oxígeno que nos hará falta dentro de un mes. En cada momento necesitamos ser responsables de aquello que va emergiendo en nuestra interior como una necesidad.

La perspectiva de situar nuestra atención y nuestra energía en el presente nos permite descubrir, valorar y priorizar todo aquello que irremediablemente nos lleva a sentirnos mejor con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.

Si quieres acudir a terapia, no lo dejes más